Relajarse, meditar y dormir en un templo budista en Koyasan

En la cima del Monte Koya se encuentra la sede del Budismo Shingon, una rama del budismo japonés que se empezó a practicar desde el siglo IX, el templo fue fundado por el monje Kobo Daishi, conocido como Kukai, quien se encuentra en eterna meditación.

Kobo Daishi buscó durante años el lugar sagrado para la construcción del templo donde se predicara su religión, hasta que encontró su lugar en la cima de la montaña, que fue elegida porque parece una flor de loto por sus ocho picos. Cuenta le leyenda que un perro de dos cabezas, guió a Kukai hasta el lugar donde construyó Danjo Garan en Koyasan.

Después se construyeron 120 templos y monasterios, algunos de ellos hoy en día ofrecen alojamiento a turistas y son atendidos por los mismos monjes.

Cuando nos contaron de este lugar, lo primero que hicimos fue buscar un templo para pasar una noche ahí. Aunque no somos budistas, yo nunca he logrado meditar (me quedo dormida o se me vienen todas las preocupaciones encima) y a Patrick ni siquiera le había pasado por la cabeza intentarlo, pensé que esta experiencia no me la podía perder.

Muy animados tomamos un tren hacia Koyasan, donde podíamos ver los paisajes bellísimos conforme nos alejábamos de la ciudad y después un teleférico para subir al monte. El pueblo estaba bastante solo, no paraba de llover y hacía frío, pero el templo donde nos hospedamos era precioso, había muy pocos turistas y por su puesto reinaba la tranquilidad.

Tengo que decir que me encanta hablar, me desespero un poco en los lugares solitarios o donde hay un silencio absoluto, vivo conectada al Internet y soy de las que enciende la televisión sólo para escuchar voces, aunque no la vea. Pero en este caso no necesitaba nada, el lugar era perfecto.

A los pocos minutos llegó un monje con dos kimonos y nuestra cena, una variedad de platillos vegetarianos deliciosos. Nos puso al tanto de las reglas, que después de cenar deberíamos pasar a los baños a ducharnos, Patrick al baño de hombres y yo al de mujeres y después a dormir porque nos despertarían muy temprano para ir a meditar con ellos.

Los baños eran bastante grandes, compartidos, tenían una pileta grande con agua muy caliente y varias regaderas. Súper relajantes. Al terminar nos pusimos nuestros kimonos y al regresar a la habitación ya habían puesto dos futones. Como era bastante temprano, al principio nos costó un poco de trabajo dormir, pero nos fuimos arrullando con el sonido de la lluvia.

A la mañana siguiente nos levantaron muy temprano para la meditación, hacía un frío horrible, tuvimos que caminar por los jardines hasta llegar al primer lugar de oración. Creo que esa ha sido una de las experiencias más hermosas que he vivido, como el templo tenía las puertas abiertas, se podía apreciar el paisaje bellísimo lleno de árboles, mientras los monjes cantaban sus mantras. Después pasamos a una ceremonia con un incienso que usan para la purificación llamado Ko.

Al terminar la ceremonia desayunamos y nos fuimos, ya que no contábamos con suficiente tiempo, pero me hubiera encantado quedarme más días, creo que es un lugar ideal para aquellos que busquen meditar, encontrarse a sí mismos, ordenar sus ideas o simplemente relajarse y alejarse del bullicio.

Si viajas a Japón, no dejes de vivir esta experiencia en esta aldea mágica que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Cómo llegar: Para llegar hay que tomar un tren en Osaka de las estaciones de Namba o Shin-Imamiya rumbo a Gokurakubashi y después un teleférico que te sube hasta Koyasan.

Qué ver: En el pueblo se puede visitar el mausoleo de Kukai en Okunoin (aunque se dice que Kukai está encerrado en meditación eterna) , Danjo Garan y el museo Reihokan.

Dónde hospedarse: Eko-in
497 Koyasan, Koya-cho
Ito-gun, Wakayama-ken, Japón
Tel: +81(0)736-56-2514

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Eko-in, templo donde dormimos en Koyasan. Foto © Patrick Mreyen

Eko-in, templo donde dormimos en Koyasan. Foto © Patrick Mreyen

Cena vegetariana preparada por los monjes. Foto © Patrick Mreyen

Cena vegetariana preparada por los monjes. Foto © Patrick Mreyen

Patrick disfrutando la cena. Foto © Silvia Lucero

Patrick disfrutando la cena. Foto © Silvia Lucero

Nuestros futones. Foto © Patrick Mreyen

Nuestros futones. Foto © Patrick Mreyen

Pasillo de Eko-in. Foto © Patrick Mreyen

Pasillo de Eko-in. Foto © Patrick Mreyen

El desayuno al regreso de la meditación. Foto © Patrick Mreyen

El desayuno al regreso de la meditación. Foto © Patrick Mreyen

Foto © Silvia Lucero

Foto © Silvia Lucero

Vista desde el tren. Foto © Silvia Lucero

Vista desde el tren. Foto © Silvia Lucero

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.
Comments
8 Responses to “Relajarse, meditar y dormir en un templo budista en Koyasan”
  1. Iosu says:

    Hola, pues sí que ha subido !!
    YO estoy mirando ahora en ese mismo Templo para Diciembre y sale la noche (2personas) a casi 220€.
    Me parece un poco sobrado, la verdad…

    • Silvia Lucero R. says:

      Hola,

      Yo fui en el 2008, seguramente las tarifas han cambiado bastante y tal vez diciembre sea temporada alta. Aparte Japón es un país que sí me pareció muy caro. En mi experiencia, yo creo que vale la pena hospedarse en uno de estos templos (hay varios), porque -al menos en el que yo me quedé- el lugar era muy bonito, la cena y el desayuno (que estaban incluidos) deliciosos, la experiencia del baño en la noche y de la meditación en la mañana, también fue preciosa.

      A lo que voy es que, el que decide pagar, no solo está pagando por una noche de hotel, sino por toda la experiencia que se va a vivir ahí y los precios seguramente varían por temporada.

      Gracias por escribirme y ¡que tengas muy buen viaje! 😉

      Silvia

  2. Enrique says:

    Recuerdo que estuve hace 6 años. La noche era unos 60€ con cena y desayuno.
    La comida simplemente exquisita con platos que nunca había probado. Fuimos a principios de marzo. HAcía frió fuera, lloviendo y eso le daba un toque más misterioso. A parte no había casi visitantes. Creo recordar que sobre las 6 o 7 de la mañana te levantabas para ir a la ceremonia.

  3. Juan says:

    ¿Que tal? Queria saber si tuvieron que hacer una reserva previa o fueron directamente, y cuanto fue el costo de la noche.

    Muchas gracias.
    Saludos.

    • Silvia says:

      Hola Juan, sí hicimos reservación previa, pero si te soy honesta no recuerdo el precio de esa noche y fue hace ya algunos años, los precios deben haber cambiado, te recomiendo ver su web.

      Saludos y que disfrutes tu viaje a Koyasan!

      Silvia

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