París, todos te amamos

Para los que ya la conocen, París es una de esas ciudades a las que puedes regresar una y otra vez y verla con la misma ilusión que la primera vez. Para los primerizos -qué envidia me dan- hay tantos rincones maravillosos por descubrir, que seguramente caerán ante el embrujo de la “ciudad de la luz” como todos hemos caído.

En mi opinión, aunque sean recomendaciones muy turísticas, si visitas la capital francesa no debes dejar de hacer lo siguiente:

Emociónate al ver la Torre Eiffel
Vamos a empezar con lo que te mueres por ver, el icono de París. La famosa torre fue construida por Gustave Eiffel para la Exposición Universal de 1889 en el marco de la celebración del centenario de la Revolución Francesa. Mide 324 metros de altura, de noche es iluminada con 20,000 focos y desde el mirador se obtienen unas vistas hermosas de la ciudad. Túmbate también en el los jardines del Campo Marte para admirarla tranquilamente. No te hagas el duro, aunque ya la conozcas, siempre causa emoción el reencuentro.

Torre Eiffel. Foto © Silvia Lucero

Torre Eiffel. Foto © Silvia Lucero

Subir a Montmartre
Uno de los barrios más bellos de París, vale la pena subir la colina para visitar la Basílica del Sagrado Corazón y después ver la hermosa y bohemia Place du Tertre, que usualmente está llena de artistas y rodeada de lindos cafés. Ahí cerca se encuentra también el Moulin de la Galette que fue inmortalizado por varios pintores como Renoir y Van Gogh.

Basílica del Sagrado Corazón en Montmartre. Foto © Patrick Mreyen

Basílica del Sagrado Corazón en Montmartre. Foto © Patrick Mreyen

Comprar en Champs-Élysées
Una de las avenidas más famosas y elegantes del mundo que va desde la Plaza de la Concordia hasta el Arco del Triunfo, tiene una longitud de casi 2 kilómetros. Está llena de tiendas, restaurantes y muchas atracciones para todos los bolsillos. Aunque seguro hay muchas boutiques en otras zonas de la ciudad, no ir de tiendas ahí es como ir a Nueva York y no hacer al menos “window shopping” en la 5ta. Avenida.

Foto de hace algunos años en época navideña en Champs-Élysées. Foto © Patrick Mreyen

Foto de hace algunos años en época navideña en Champs-Élysées. Foto © Patrick Mreyen

Ver el obelisco en la Plaza de la Concordia
De las plazas más importantes de la ciudad, ahí se encuentra el conocido Obelisco de Luxor que tiene más de 3200 años de antigüedad y fue regalo de Egipto. La plaza también se encuentra cerca de Campos Elíseos, el Jardín de las Tullerías y el Museo del Louvre.

Subir a ver las gárgolas de la Catedral de Notre Dame
Seas religioso o no tienes que ir a conocer la catedral y ver esta majestuosa obra arquitectónica de estilo gótico, construida entre los siglos XII y XIII. La catedral ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos y fue escenario de la novela de Víctor Hugo.

Foto tomada la única vez que subí a ver las gárgolas en 1999. Foto © Silvia Lucero

Foto tomada la única vez que subí a ver las gárgolas en 1999. Foto © Silvia Lucero

Tomar un crucero por el Sena
Tengo una fascinación por los puentes y esta ciudad tiene unos preciosos, por eso te aconsejo caminar a lo largo del río Sena para admirar la ciudad y descubrir los puentes. El más impresionante es el Puente Alejandro III que comunica al bello edificio de Los Inválidos  y al Grand Palais y Petit Palais. Aunque te parezca demasiado turístico, te recomiendo tomar un bote por el Sena, es lindísimo el recorrido.

Río Sena. Foto © Patrick Mreyen

Río Sena. Foto © Patrick Mreyen

Visitar sí o sí al menos un museo
Yo sé que es la “ciudad del amor”, ideal para caminar por sus románticas calles empedradas. Pero aquí se respira arte y tienes infinidad de museos para todos los gustos. Si sólo tienes tiempo para uno, definitivamente tienes que conocer el Museo de Louvre hogar de la famosa Mona Lisa. Si tienes tiempo para más te recomiendo visitar el Centre Pompidou y el Musée d’Orsay (mi favorito).

El Museo de Louvre. Foto © Patrick Mreyen

El Museo de Louvre. Foto © Patrick Mreyen

Entrar a Los Inválidos a ver el mausoleo de Napoleón
Por fuera es impresionante con su elegante cúpula dorada, seguramente la verás porque es de los edificios más importantes de la ciudad. Esta construcción albergó a los militares franceses retirados. También hay que visitar su interior, ya que ahí descansan los restos de Napoleón en una elegante tumba de madera.

Ir a un concierto a la Ópera Garnier
Toda París está llena de joyas arquitectónicas y el Palacio Garnier, donde se encuentra la Ópera no es la excepción, sobre todo con su lujoso interior donde predominan el oro y ostentosos candelabros.

Ignorar el tráfico y admirar el Arco del Triunfo
El Arco del Triunfo es imperdible, símbolo de las victorias del ejército francés. Napoleón ordenó su construcción para honrar a su ejército, pero la construcción se finalizó varios años después de su muerte. Bajo este arco pasaron los restos de Napoleón y también se veló ahí a Víctor Hugo. En el otro extremo de la avenida, se alcanza a ver el moderno Gran Arco de La Défense, donde ahora se encuentran los rascacielos.

Arco del Triunfo. Foto © Patrick Mreyen

Arco del Triunfo. Foto © Patrick Mreyen

Disfruta la cereza del pastel: el Palacio de Versalles
Esta es una de las atracciones más espectaculares, aunque al encontrarse a las afueras de París, amerita dedicarle todo un día, porque hay que tomar tren y necesitas tiempo suficiente para recorrerlo, pero vale totalmente la pena. Toma la audioguía porque su historia es muy interesante, recuerda que uno de los habitantes más famosos de este palacio fue María Antonieta.

Salón de los Espejos en el Palacio de Versalles. Foto © Silvia Lucero

Salón de los Espejos en el Palacio de Versalles. Foto © Silvia Lucero

Cómete y bébete París
La gastronomía francesa es de las más famosas del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad. No hay que olvidar que de ahí han salido grandes chefs. Ni hablar de los deliciosos vinos franceses. Así que ¡a comer y a beber!

Disfrutando un crêpe dulce en Breizh Café en Marais. Foto © Silvia Lucero

Disfrutando un crêpe dulce en Breizh Café en Marais. Foto © Silvia Lucero

Piérdete en sus barrios
Disfruta los cafés, las pequeñas boutiques, las galerías, los mercados y tiendas gastronómicas en los barrios más famosos de París como St. Germain, Le Marais, el Barrio Latino, entre otros. Como punto de referencia es importante saber que París está dividida en 20 distritos (arrondissements) y en los mapas turísticos seguramente verás cómo señalan las atracciones dentro de cada zona con su número correspondiente.

Disfrutando de París. Foto © Patrick Mreyen

Disfrutando de París. Foto © Patrick Mreyen

Seguramente te quedarás sin ver algo, yo aún tengo varias atracciones pendientes, aunque he estado muchas veces, nunca he logrado visitar las Catacumbas ni el Cementerio Père-Lachaise y seguramente se me habrán escapado mil cosas más, mejor aún porque así siempre tendré pretextos para regresar. Aunque quién necesita buscar una excusa para volver a París.

“Dicen que el que pierde una cita de amor o un viaje a París muere sin haber vivido”. Elena Poniatowska en su libro Leonora (p.45).

¿Dónde hospedarte?: Hotel Le Lavoisier.
¿Cómo moverte en París?: En metro, es muy sencillo y te vas a ahorrar bastante dinero.

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.
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