Minneapolis: ¿dónde hospedarte y por qué viajar a esa ciudad?

A menudo he escuchado a otros viajeros decir “no importa el hotel donde me hospede, si solo es para dormir…”, pero a ver, estás de vacaciones ¿no crees que mereces un excelente descanso? El alojamiento es parte también de la experiencia de tu viaje.

Así que hoy, mientras escucho a Bob Dylan -originario de Duluth, Minnesota-, escribo mis recomendaciones sobre Minneapolis (me encanta hacer eso, escuchar música relacionada con el lugar de donde voy a escribir) total ¿quién no se inspira con Blowin’ in the Wind?

Nuestra noche en el Radisson Blu

En nuestro recorrido por el oeste y centro de Estados Unidos, pasamos por la hermosa ciudad de Minneapolis. 24 horas fueron suficientes para convencernos que debemos volver a esa ciudad que aunque no es muy grande, tiene ese aire cosmopolita. Creo que el hotel también influyó bastante, ya que fuimos invitados por el Radisson Blu y nuestra estancia fue de primera.

Lobby del Radisson Blu Minneapolis. Foto © Patrick Mreyen

Lobby del Radisson Blu Minneapolis. Foto © Patrick Mreyen

Para empezar sólo hay 4 Radisson Blu en Estados Unidos y uno de ellos es este bello hotel de Minneapolis. Tiene una ubicación perfecta en pleno centro de la ciudad, en la zona de teatros y restaurantes de moda. También está a corta distancia de algunos museos y del famoso parque donde se encuentra la escultura más emblemática de la ciudad: el Spoonbridge and Cherry.

Vista de los edificios del 'downtown' desde nuestro cuarto. Foto © Patrick Mreyen

Vista de los edificios del ‘downtown’ desde nuestro cuarto. Foto © Patrick Mreyen

Nuestra habitación era muy cómoda, muy amplia y sobre todo moderna. Tienen un restaurante, el FireLake, con cocina abierta y un estilo muy chic, que, sin intención de comparar pero es imposible no hacerlo, me recordó a Nueva York. El bar es ideal para terminar tu noche con algún cóctel delicioso preparado por el mixólogo o beber alguna de las cervezas locales, ya que en Minneapolis también se producen cervezas artesanales deliciosas.

Nuestra habitación muy cómoda y moderna. Foto © Patrick Mreyen

Nuestra habitación muy cómoda y moderna. Foto © Patrick Mreyen

El desayuno me fascinó porque procuran usar en su mayoría productos locales, en verdad todo sabía fresco, natural. Yo probé el Minnesota Walleye Hash que era huevo con pescado, a principio me sonó algo extraño pero seguí la recomendación y me encantó. El pan mmm… se te deshacía en la boca.

Desayuno en el FireLake, el restaurante del hotel. Foto © Patrick Mreyen

Desayuno en el FireLake, el restaurante del hotel. Foto © Patrick Mreyen

Restaurante FireLake en el Radisson Blu, Minneapolis. Foto © Patrick Mreyen

Restaurante FireLake en el Radisson Blu, Minneapolis. Foto © Patrick Mreyen

Bar del hotel. Foto © Patrick Mreyen

Bar del hotel. Foto © Patrick Mreyen

Me fui de ahí con ganas de que nuestra estancia hubiera sido de una semana en lugar de una noche. En verdad sí hace diferencia el hospedarte en un buen lugar.

Ahora estarás pensando ¿por qué viajaría a Minneapolis? Te doy una probadita:

Museos de altura…¡y gratuitos!
Es una ciudad bastante cultural, tienes museos espectaculares como el MIA (Minneapolis Institute of Arts), el Weisman Art Museum, el Mill City Museum, el Walker Art Center o el Frederick R. Weisman Art Museum -el último diseñado por el famoso arquitecto Frank Gehry-. ¿Pero sabes qué es lo mejor? Que casi todos son gratuitos.

Museo Frederick R. Weisman diseñado por Frank Gehry. Foto © Patrick Mreyen

Museo Frederick R. Weisman diseñado por Frank Gehry. Foto © Patrick Mreyen


Jardín de las Esculturas
Este es de mis parques favoritos, como ya había estado anteriormente en Minneapolis, lo incluí en otro artículo de “Los 10 mejores parques en Estados Unidos”, porque es precioso, es un agradable paseo entre esculturas modernas. Ahí se encuentra la escultura Spoonbridge and Cherry. También es gratuito.

De mis parques favoritos. Foto © Patrick Mreyen

De mis parques favoritos. Foto © Patrick Mreyen

 

Universidad de Minnesota
Si algo extraño es mi época de estudiante universitaria, por eso me encantó haber caminado por el campus de esta universidad, me recordó las mejores épocas, además es una universidad muy bonita.

Universidad de Minnesota. Foto © Patrick Mreyen

Universidad de Minnesota. Foto © Patrick Mreyen

 

Excelente gastronomía
La vida nocturna es bastante agradable, tiene restaurantes muy bonitos, con comida riquísima y con excelente servicio. Hago énfasis en eso porque lamentablemente hay ciudades más grandes y más famosas, donde como no necesitan de ninguna publicidad, no se preocupan ya por brindar la atención que el cliente merece (sí, te estoy hablando a ti Nueva York, San Francisco, París…). No puedes dejar de ir a cenar a Marin Restaurant & Bar (para más detalles sobre este restaurante haz clic aquí).

Barra de Marin Restaurant & Bar. Foto © Patrick Mreyen

Barra de Marin Restaurant & Bar. Foto © Patrick Mreyen

 

Esta es solo una brevísima introducción a Minneapolis, te toca a ti viajar a descubrirla. Lo mejor es que Minneapolis tiene a su ‘ciudad gemela’ Saint Paul al lado, así que podrás disfrutar ambas en un solo viaje.

*Gracias al Hotel Radisson Blu Minneapolis por su gran hospitalidad y por apoyarnos durante nuestra estancia en esa ciudad. También queremos agradecer a Meet Minneapolis Convention & Visitors Association por todo su apoyo en este viaje.

Te invito a seguir este recorrido con el hashtag #tripdreamingusa.

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.

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