10 pasos para disfrutar Málaga

No deja de impresionarme cómo se sigue transformando la ciudad de Málaga. Cada vez se pone más linda y va adquiriendo ese aire cosmopolita, pero sin olvidar sus raíces. Tal vez por eso me enamoré de esa ciudad, porque es de las pocas, que a pesar de irse modernizando, sigue conservando celosamente sus tradiciones.

Pero además de admirarla ¡hay que disfrutarla!

1. Quédate varios días o semanas
Lo primero que te recomiendo es quedarte varios días o semanas, para que disfrutes la ciudad de Málaga, las playas y los alrededores. Tanto en la ciudad como en la provincia hay mucho que ver, como la sierra malagueña, el paisaje rocoso de El Torcal, las playas cristalinas de Nerja, un sinfín de excursiones que requieren varios días.

La mejor opción para tu bolsillo, es alquilar un piso o casa vacacional. Hay muchas opciones, te aconsejo utilizar  Hundredrooms, que te mostrará las propiedades disponibles en varios sitios de rentas vacacionales, para que puedas comparar precios y ver qué te conviene alquilar.

Calle del Centro Histórico de Málaga. ¿No te gustaría hospedarte por ahí? Foto © Silvia Lucero

Calle del Centro Histórico de Málaga. ¿No te gustaría hospedarte por ahí? Foto © Silvia Lucero

2. Recorre su Centro histórico
Una vez en Málaga, lo primero que tienes que ver es el Centro Histórico. Empieza en la hermosa Calle Marqués de Larios, sin duda es la más bonita de la ciudad, con su piso de mármol, sus faroles negros, sus tiendas y sus cafés. No te la pierdas en temporada navideña, porque la decoran bellísima.

Eso sí, el centro tiene calles que a veces te pierden como laberintos, pero no te preocupes, porque cada vez que pierdas el rumbo, seguro llegarás a una hermosa plaza llena de vida. Toma siempre como punto de referencia su famosa catedral ‘La Manquita’.

Si te pierdes, lo peor que puede pasar es que llegues a una plaza como esta, la del Obispo. Foto © Silvia Lucero

Si te pierdes, lo peor que puede pasar es que llegues a una plaza como esta, la Plaza del Obispo. Foto © Silvia Lucero

3. Admírala desde lo alto 
Algo que no tiene pierde en Málaga es el monte de Gibralfaro, desde lejos puedes ver la herencia musulmana en la ciudad con las murallas de la Alcazaba. Puedes subir a la cima a pie o en elevador, te recomiendo que lo subas a pie, para que vayas apreciando las diferentes vistas de la ciudad. Al bajar no dejes de visitar el impresionante Teatro Romano. ¡Málaga es una mezcla de culturas!

Vista de la ciudad desde la cima del Gibralfaro. Foto © Patrick Mreyen

Vista de la ciudad desde la cima del Gibralfaro. Foto © Patrick Mreyen

4. Hazte pasar por malagueño y pide un café como ellos
Recuerdo la primera vez que pedí un café con leche en Málaga, la mesera me preguntó si quería nube, sombra o cómo lo quería. Me quedé mirándola totalmente perdida.

Después me explicó que en esa ciudad acostumbraban pedirlo de la siguiente manera: solo, largo, semilargo, solo corto, mitad, entrecorto, corto, sombra, nube y no me lo ponga. Cada uno indica la cantidad de café en el vaso, yendo de mayor cantidad a nada (siempre estuve entre sombra y nube). ¿Por qué lo piden así? Porque fue una tradición que empezó el Café Central hace varias décadas.

Tomando un nube. Foto © Silvia Lucero

Tomando un nube. Foto © Silvia Lucero

5. Sol, playa y espeto de sardinas
No hay mejor manera de disfrutar los días soleados, que sentarse en un chiringuito frente a la playa, con una caña helada, compartiendo con tus amigos algún pescaíto frito. No dejes de ver cómo asan los espetos de sardina en una barca, porque eso es típico de la gastronomía malagueña.

Además de los chiringuitos y los restaurantes del centro, también puedes comer las especialidades malagueñas viendo el mar y el Gibralfaro, desde el súper chic Muelle Uno (foto principal).

Espeto de sardinas. Foto © Patrick Mreyen

Espeto de sardinas. Foto © Patrick Mreyen

6. Endúlzate la vida con sus vinos
Si eres amante de los vinos, tienes que beber los de la provincia de Málaga, específicamente los de Ronda que son deliciosos. Pero también tienes que probar los vinos dulces que tanto caracterizan a Andalucía.

Te recomiendo ir a la Antigua Casa de Guardia, fundada desde 1840. En este bar histórico puedes probar moscatel, lágrima, pajarete, Pedro Ximénez (mi favorito), entre otros. Te aseguro que saciarás tu paladar con sabores muy diferentes.

Vinos de la Antigua Casa de Guardia. Foto © Silvia Lucero

Vinos de la Antigua Casa de Guardia. Foto © Silvia Lucero

7. Date un baño de cultura
La Costa del Sol es famosa por sus playas y resorts, muchos viajeros me han dicho que sólo estuvieron en Málaga en su paso a Marbella o Torremolinos. Hoy en día ni reconocerían en lo que se ha convertido la ciudad de Málaga, ya que ahora es uno de los principales puntos culturales del sur de Europa.

Es una ciudad que realmente está apostando todas sus cartas en crecer culturalmente. Tiene muchos museos preciosos como el Carmen Thyssen, el Museo Picasso, el CAC, por mencionar solo algunos. Y por supuesto las nuevas joyas: la Colección del Museo Ruso San Petesburgo y nada más y nada menos que el Centre Pompidou Málaga.

¿Que te va más el arte urbano? No hay problema, en la rehabilitación del barrio de Soho, participaron muchos artistas de gran fama internacional, llenando de color y arte muros y edificios.

Arte urbano en Soho Málaga. Foto © Patrick Mreyen

Arte urbano en Soho Málaga. Foto © Patrick Mreyen

8. Acosa a Picasso
Esta es la ciudad natal de Pablo Picasso y es imposible no seguirle las huellas. Visita la casa natal, la fundación y el museo –que está ubicado en un palacio precioso-. Fíjate en las calles, porque hay señales que te indican aquellos lugares relacionados con él. Y no dejes de tomarte una foto con la escultura de bronce del pintor en la Plaza de la Merced.

Por nada del mundo te pierdas la iglesia de Santiago, es la más bonita de la ciudad y ahí fue bautizado el pintor.

Casa Natal de Picasso en Málaga. Foto © Silvia Lucero

Casa Natal de Picasso en Málaga. Foto © Silvia Lucero

9. Sus fiestas, experiencias intensas
Málaga sigue siendo una ciudad muy tradicional, en temporada de feria, las chicas salen con sus vestidos típicos de lunares, bellísimos (y carísimos) y la ciudad entera se pone de fiesta. Bailan sevillanas y beben vino dulce Cartojal. No exagero en verdad es así, yo intenté fallidamente al menos aprender a bailar sevillanas, pero yo creo que ellas lo traen en la sangre.

La Semana Santa, para los que somos de otros lugares, es algo impresionante. De todos mis viajes, creo que el vivir la Semana Santa en Málaga, ha sido una de las experiencias que más me ha impactado. No por el tema religioso, sino por la devoción de la gente y de ver cómo siguen preservando esas tradiciones. La música, los tronos, las procesiones, las saetas; en verdad es algo que debes vivir al menos una vez en tu vida.

Trono durante Semana Santa en Málaga. Foto © Silvia Lucero

Trono durante Semana Santa en Málaga. Foto © Silvia Lucero

10. Guarda energía para la marcha
‘Salir de marcha’ es famoso en España y en esta ciudad por supuesto que no puede faltar el disfrutar la vida nocturna. Además como es pequeña, puedes irte de bar en bar en su centro.

Empieza en la Plaza del Marqués del Vado del Maestre, punto neurálgico de la fiesta malagueña. Y de ahí que empiece la noche…

Plaza del Marqués del Vado del Maestre. Foto © Patrick Mreyen

Plaza del Marqués del Vado del Maestre. Foto © Patrick Mreyen

Cuándo ir: Cualquier época del año, el clima es hermoso.

Dónde hospedarte: Piso o casa vacacional, busca en Hundredrooms.

Qué comer: Pescaíto frito y sardinas al espeto.

Qué beber: Los vinos de Ronda y vinos dulces

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.

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