Marfa: un oasis de arte en el medio del desierto

En pleno desierto en el medio de la nada, en esos lugares remotos donde ni el celular tiene señal, hay un pueblo pequeñito con poco más de 2000 habitantes, pero lleno de museos y galerías de arte que te hacen sentir en un ambiente totalmente surreal. Ese lugar es Marfa, al sur de Texas, casi en frontera con México.

Si no sabes las maravillas que esconde Marfa, es probable que pases de largo el pueblo de esa carretera, sin imaginarte lo que te estás perdiendo. Pero si vas específicamente a ver sus galerías o a alguno de sus festivales de cine o música, entonces ya sabes que tienes que ir preparado para sumergirte en un ambiente lleno de arte y cultura.

Foto © Patrick Mreyen

Foto © Patrick Mreyen

Además del arte, Marfa tiene un fenómeno inexplicable que lo hace aún más famoso, sus “luces misteriosas”, unas luces que aparecen sin razón en el horizonte.

Así que después de haber escuchado tantas cosas buenas de Marfa y como teníamos un viaje planeado de Austin a El Paso, aprovechamos para recorrer toda la zona del Parque Nacional Big Bend (al cual prefiero dedicarle otro artículo), el pueblo fantasma de Terlina, Alpine y Marfa. ¿Qué nos pareció? Quedamos fascinados.

¿Qué hay en Marfa?

Para empezar, pareciera que su nombre lo hubiera destinado a ser un punto de referencia cultural. Fue llamado así porque en 1883, la esposa de un ejecutivo ferroviario, inspirada en la novela de Fyodor Dostoyevsky “Los hermanos Karamazov”, sugirió bautizar el pueblo con ese nombre.

Marfa, Texas. Foto © Silvia Lucero

Marfa, Texas. Foto © Silvia Lucero

Pero la zona de Marfa también fue importante durante la Segunda Guerra Mundial, ya que ahí se entrenaron pilotos para ir a combatir. Décadas después, en 1971, el artista neoyorquino Donald Judd se instaló ahí hasta ir transformando el pueblo en lo que es hoy en día: un oasis de arte.

Hoy en día hay una veintena de galerías, aunque para visitar muchas de ellas es necesario hacer cita. Entre las más famosas están la Fundación Chinati y la Fundación Judd.

Galería en Marfa. Foto © Silvia Lucero

Marfa está lleno de espacios dedicados al arte y la cultura. Foto © Silvia Lucero

Te aconsejo ir a la oficina de turismo, para que te orienten porque aunque es un lugar pequeño hay mucho por ver. A nosotros nos atendió una mujer llamada Minerva que nació y creció en Marfa, hablar con ella es súper entretenido porque te cuenta historias de lo que era antes Marfa y en lo que se transformó. Te da anécdotas muy interesantes, que le dan aún más alma al lugar.

Después de pasar unos minutos charlando con ella, nos fuimos en busca de las obras de Judd. Aunque puedes visitar su casa y la fundación, nosotros (por falta de tiempo) optamos por ir a caminar entre sus famosos “Bloques de Concreto” que alberga la Fundación Chinati.

Bloques de Concreto de Judd. Foto © Silvia Lucero

Bloques de Concreto de Judd. Foto © Silvia Lucero

Bloques de Concreto de Judd. Foto © Silvia Lucero

Bloques de Concreto de Judd. Foto © Silvia Lucero

Hay una colina donde puedes ver todo el conjunto. Foto © Silvia Lucero

Hay una colina donde puedes ver todo el conjunto. Foto © Silvia Lucero

Aunque al mencionar Marfa, muchos lo asocian inmediatamente con una de las instalaciones estrella: la de ‘Prada Marfa’. Esa obra de los artistas Elmgreen y Dragset, en realidad se encuentra a las afueras de Valentine a unas 40 millas de Marfa. Pero no es una tienda, es una instalación en el medio de la carretera desolada, que parece una tienda de Prada abandonada con bolsas y zapatos en su interior. Ese sitio me encantó, sobre todo para tomar fotografías.

Me, myself & Patrick. Foto © Silvia Lucero

Me, myself & Patrick. Foto © Silvia Lucero

Como está en el medio de la nada, casi no hay tráfico, puedes tomar un montón de fotografías de la instalación. Foto © Patrick Mreyen

Como está en el medio de la nada, casi no hay tráfico, puedes tomar un montón de fotografías de la instalación. Esta es la foto típica en Prada Marfa. Foto © Patrick Mreyen

En la noche una actividad que no te puedes perder es la de las luces misteriosas de Marfa. Hay un lugar en la carretera a las afueras del pueblo, que sirve como observatorio. Nosotros fuimos, estuvimos unos 40-45 minutos y no vimos nada, pero valió la pena la experiencia porque el cielo estaba hermoso lleno de estrellas, como pocas veces tienes oportunidad de verlo.

Después nos explicaron que es un fenómeno que sí ocurre por lo general todas las noches, pero que se recomienda quedarse observando al menos una hora y media. Pero que efectivamente se ven unas luces (como de fuego) en el horizonte y nadie ha logrado explicar el porqué.

Al fondo el observatorio para ver las luces misteriosas de Marfa. Foto © Silvia Lucero

Al fondo el observatorio para ver las luces misteriosas de Marfa. Foto © Silvia Lucero

Otra de las estrellas de Marfa es El Cosmico, que es un campamento con tepees , casas de campaña, yurt y trailers. Es muy famoso porque la verdad está muy cool todo el concepto (los trailers son muy populares en toda esa zona) y porque cada año organizan el festival de música Trans-Pecos.

A las afueras del campamento El Cosmico. Foto © Patrick Mreyen

A las afueras del campamento El Cosmico. Foto © Patrick Mreyen

Para los amantes del cine también hay opciones, ya que tienen su festival de cine al que acuden grandes estrellas. Por cierto, si no te hospedas ahí, te recomiendo visitar el hotel El Paisano, un edificio histórico que fue la sede de la filmación de la película “Giant” con Elizabeth Taylor y James Dean. Un clásico de Marfa.

Hotel El Paisano. Foto © Silvia Lucero

Hotel El Paisano. Foto © Silvia Lucero

Hay también muchas opciones para comer y beber, el más famoso es el Food Shark, que es un simple camión de comida, pero que si lo buscas en Google podrás ver a famosos como Beyoncé comiendo ahí, también lo vas a encontrar en los primeros lugares de Tripadvisor y la verdad sí se come muy bien.

El famoso trailer del Food Shark. Foto © Silvia Lucero

El famoso trailer del Food Shark. Foto © Silvia Lucero

Comiendo un 'Marfalafel' en el Food Shark. Foto © Silvia Lucero

Comiendo un ‘Marfalafel’ en el Food Shark. Foto © Silvia Lucero

Y si por alguna razón al ver tanta galería perdiste el rumbo y te sentiste en alguna ciudad cosmopolita, solo basta entrar a algún bar local como el Lost Horse Saloon para recordarte que estás en un pueblo lejano en pleno sur de Texas. Por cierto en ese bar hay un señor de bigote y con un parche en el ojo que según dicen es excelente para contar historias, lamentablemente nosotros no lo encontramos.

Lost Horse Saloon. Foto © Silvia Lucero

Lost Horse Saloon. Foto © Silvia Lucero

En la barra del Lost Horse Saloon. Foto © Silvia Lucero

En la barra del Lost Horse Saloon. Foto © Silvia Lucero

Disfrutando una cerveza texana. Foto © Patrick Mreyen

Disfrutando una cerveza texana. Foto © Patrick Mreyen

En general me encantó Marfa, se me hizo un lugar muy original, con muchas cosas por hacer. No sé si sea el tipo de lugar para cualquier viajero, ya que si buscas arte clásico o modernidad, ahí no lo vas a encontrar, pero lo que sí te puedo asegurar es que es un sitio único, difícil de encontrar en otro lugar.

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.
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