El hotel COCO-MAT para tomar vacaciones de las vacaciones

Nunca había escuchado que un hotel tuviera como tema principal ‘el sueño’, el dormir bien. Para mí sonaba algo lógico de todos los hoteles, hasta que viví la experiencia del COCO-MAT en Atenas.

No lo voy a negar, no voy a mentir diciendo que todos los viajes son fáciles e ideales para descansar porque eso no es verdad, especialmente cuando visitas lugares con tanta historia como es el caso de los países europeos.

En Atenas, ya estábamos un poco agotados, acabábamos de regresar de Santorini, en la isla todo fue paradisiaco, pero el regreso en barco fue un viaje muy duro. Ahí comprendí la típica frase de “necesito vacaciones de las vacaciones”, lo bueno era que teníamos dos noches en el COCO-MAT.

El hotel se encuentra en un barrio residencial de Atenas. Foto © Silvia Lucero

El hotel se encuentra en un barrio residencial de Atenas. Foto © Silvia Lucero

La marca es famosa por sus colchones, almohadas, ropa de cama, muebles y productos que te ayudan a relajarte para tener mejor calidad de sueño. Todo está hecho con productos naturales. Así que partiendo de ahí, ya sabes porqué sus hoteles tienen como tema principal “el sueño”.

A nuestra llegada nos recibieron con una bolsa reciclable con pantuflas y unas almohadillas pequeñas con lavanda, para colocar debajo de la almohada y que funciona como aromaterapia para ayudarte a dormir mejor. Hasta la fecha los dos seguimos usándolas y en verdad es muy relajante el aroma.

El hotel es precioso, me encantó la decoración con madera, mucha luz natural y tonos alegres, pero relajantes. Cuando entras no ves el típico lobby con mostrador, de hecho haces check-in en un pequeño escritorio y desde el principio te reciben como en casa.

Lobby del hotel COCO-MAT. Foto © Patrick Mreyen

Lobby del hotel COCO-MAT. Foto © Patrick Mreyen

Quiero empezar por describir las áreas comunes porque encontré algunas cosas que no había visto antes. Para empezar la cocina está en el centro y no está abierta, pero si tiene un cristal donde puedes ser testigo de todo lo que se cocina durante el día. Porque cuando no están preparando la comida del restaurante, están horneando pasteles.

Hay una barra con todo diferentes tipos de postres, que puedes acompañar por la extensa variedad de tés y cafés que ahí mismo te puedes servir. Los pasteles eran deliciosos, más aún porque sabías que ahí mismo los estaban haciendo. Aunque fuera dulce, sabía más natural, como hecho en casa.

Mesa llena de pasteles y galletas. Foto © Silvia Lucero

Mesa llena de pasteles y galletas. Foto © Silvia Lucero

Ahí escuché por primera vez el término “honesty bar”, que consiste en que el hotel pone una barra de vinos, cervezas y licores, tu mismo te sirves y vas apuntando en un cuaderno todo lo que tomas y tu número de habitación.

En el "honesty bar" encontrabas todo tipo de vinos, cervezas y licores. Foto © Silvia Lucero

En el “honesty bar” encontrabas todo tipo de vinos, cervezas y licores. Foto © Silvia Lucero

En una de las salas del hotel. Foto © Patrick Mreyen

En una de las salas del hotel. Foto © Patrick Mreyen


La habitación donde quería quedarme a vivir
Nuestra suite era increíble, tenía dos pisos, abajo estaba el baño, la ducha, el closet, un escritorio y un pequeño balcón. De hecho cuando nos entregaron la llave, nos comentaron que teníamos unas vistas preciosas, cuando vimos ese balcón pensamos que era extraño, porque tenía vista a la calle.

Planta baja de nuestra habitación. Foto © Patrick Mreyen

Planta baja de nuestra habitación. Foto © Patrick Mreyen

Foto © Patrick Mreyen

Foto © Patrick Mreyen

Cuando subimos nos dimos cuenta a lo que se referían, primero teníamos la cama, no hace falta ni mencionar que era comodísima y al lado una sala muy grande con sofá, televisión y comedor, con puertas de cristal y vistas a la ciudad. Y otro balcón. A eso se referirían con la terraza maravillosa.

Nuestra cómoda cama. Foto © Patrick Mreyen

Nuestra cómoda cama. Foto © Patrick Mreyen

La sala para ver televisión era enorme y con una decoración muy bonita. Foto © Silvia Lucero

La sala para ver televisión era enorme y con una decoración muy bonita. Foto © Silvia Lucero

Qué difícil fue levantarse de ese sofá. Foto © Patrick Mreyen

Qué difícil fue levantarse de ese sofá. Foto © Patrick Mreyen

También teníamos un pequeño comedor. Foto © Silvia Lucero

También teníamos un pequeño comedor. Foto © Silvia Lucero

Esa noche nos invitaron a cenar en el hotel para que también viviéramos la experiencia gastronómica, ¡qué delicia todo lo que probamos! Cenamos especialidades griegas, pero se notaba que el mismo cuidado que ponen en el sueño, lo ponen en la alimentación.

A la experiencia del sueño, le agregaría la experiencia gastronómica. La cena estaba deliciosa. Foto © Silvia Lucero

A la experiencia del sueño, le agregaría la experiencia gastronómica. La cena estaba deliciosa. Foto © Silvia Lucero

En el restaurante del COCO-MAT, donde todo lo hacen con pasión. Foto © Silvia Lucero

En el restaurante del COCO-MAT, donde todo lo hacen con pasión. Foto © Silvia Lucero

Esa noche ya no salimos del hotel, tal vez suene un poco extremo, sobre todo estando en Atenas, pero después de tanto tiempo fuera de casa, ya necesitábamos ese break, así que nos quedamos bebiendo una botella de vino que habíamos comprado en Rumania y disfrutando la sala.

Noche de vino y relax en nuestra habitación...Bueno y un poquito de trabajo. Foto © Silvia Lucero

Noche de vino y relax en nuestra habitación…Bueno y un poquito de trabajo. Foto © Silvia Lucero

En la mañana, fue difícil salir de esa cama, pero con los desayunos griegos en verdad que da gusto levantarse temprano. Con todo lo que te he contado, ya podrás imaginarte la variedad. El yogur griego (¡cómo lo extraño!), los huevos, el café, los panes, todo fue exquisito.

El desayuno exquisito. Foto © Patrick Mreyen

El desayuno exquisito. Foto © Patrick Mreyen

Restaurante del hotel. Foto © Silvia Lucero

Restaurante del hotel. Foto © Silvia Lucero


¿Y si no está en el centro?
Nosotros nos hospedamos en el hotel que está en el barrio de Nafsika, muy cerca del Complejo Olímpico. Sí estaba un poco retirado del centro, pero eso no era ningún problema porque tomábamos metro o UBER. En verdad no tuvimos problema con el transporte.

Pero si prefieres estar más cerca del centro, no hay problema, porque también tienen un hotel en el corazón de Atenas.

Sin duda ha sido uno de los mejores hoteles en los que me he quedado y con un servicio excepcional. Mi único problema, es que ya no quería salir de ahí.

*Gracias al COCO-MAT Hotel por su amable hospitalidad.

Si te gustaría viajar a Grecia y que organice tu viaje, escríbeme a silvia.lucero@tripdreaming.com.

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.

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