¿Cómo funcionan las estrellas de los hoteles?

Se suele creer que las estrellas de los hoteles simplemente anuncian al cliente qué tan buenos o malos son. A veces asociamos 1 estrella a lo peor, porque es lo más barato y 5 estrellas a lo mejor, por ser de lujo. Tal vez nos cambió ya un poco la percepción con la llegada de las redes sociales y aquellas páginas donde los viajeros pueden calificar a los hoteles. Pero ¿qué significan en realidad las categorías de los hoteles? ¿Quién se las otorga?

No sé si a ti, pero me ha llegado a ocurrir que me dan mayor satisfacción hoteles –curiosamente- con menos estrellas, que algunos cinco estrellas. Otras veces he llegado a hoteles caros, súper chic, con un diseño y atención de primera, pero que sorprendentemente no cuentan con las 5 estrellas.

También he estado en ciudades donde veo hoteles espantosos con 4 estrellas y siempre me preguntaba cómo le hacían para obtener esa categoría. Hasta que empecé a leer un poco y entendí porqué a veces las categorías no tienen sentido.

Este hotel en Oslo me gustó, era bonito, limpio, práctico, pero a principio creí que era 3 estrellas y resultó ser de 4. Foto © Silvia Lucero

Es un tema complejo porque no existe un estándar internacional único, hay diversas formas de clasificación de hoteles, algunos usan estrellas, otros letras o diamantes y puede variar por país o hasta por región en un mismo país. Además los que otorgan las estrellas pueden ser entidades de gobierno (Turismo), grupos privados, empresarios, medios, asociaciones, todo depende del país.

Para que te des una idea de la complejidad, por ejemplo en México, los mismos hoteles eran los que se asignaban las estrellas. Apenas el año pasado la Secretaría de Turismo (Sectur) tomó cartas en el asunto para que existiera una mayor regulación y ahora es quien va a asignar oficialmente las estrellas. ¿Cómo harán con tantos hoteles? El Diario Oficial de la Federación hizo público que todos los hoteles tienen que rellenar un cuestionario de la Sectur y según la puntuación que obtengan, se les asignará la categoría.

En Estados Unidos, las estrellas las dan diferentes grupos, así que también varía. Uno de ellos es AAA –que tiene el sistema de diamantes-, otros son guías de viajes, publicaciones, grupos, etc. Éstos envían gente a que se hospede a los hoteles para supervisar y en base a eso califican. Así que también en este caso la clasificación puede que no sea la más acertada.

En Europa pasa lo mismo, no existe una medida regulatoria estándar para la clasificación de los hoteles. En España por ejemplo varía según la comunidad autónoma.

Así que para mi sorpresa, me di cuenta que las estrellas en realidad, son ficticias. Sí dan una referencia de las cosas con las que cuenta el hotel, pero repito, no hay una estandarización única y oficial que regule esto a nivel mundial.

¿Me debo basar solo en las estrellas?
No necesariamente. A ver creo que está claro que un hotel 1 estrella tiene lo más básico y es más barato, mientras que un 5 estrellas es considerado de lujo y sin duda vas a tener más amenidades en él. Pero la cosa se complica cuando te quedas en un 4 estrellas súper chulo, de diseño y con servicio increíble en un país, luego viajas a otro y te hospedas en un 5 estrellas que es una porquería. Suele pasar.

Un hotel excelente 3 estrellas en Burgos, muy limpio, amplio, con diseño y excelente servicio. Foto © Silvia Lucero

Y estoy de acuerdo en que un hotel económico de 1 estrella puede ser muy diferente en un país y en otro. Los estándares de higiene, comodidad, ubicación, no suelen ser los mismos.

Esta araña me salió en un hotel en Dublín. El hotel era 3 estrellas, pero yo no le hubiera dado ni media. Foto © Silvia Lucero

Por ejemplo en España me he hospedado en hoteles 1-2 estrellas, nuevos, muy limpios, hasta con bonito diseño, pero en Estados Unidos sé que difícilmente encontraría un hotel 1-2 estrellas con esa calidad. Es que nunca lo he visto. Ni hablar de hoteles 1 estrella en otros países donde los estándares de los hoteles económicos son más bajos o inexistentes.

Éste era un hotel 2 estrellas en el pueblo de Ribadeo en Galicia que me encantó, tenía un estilo rústico muy bonito y el dueño era súper atento. Foto © Silvia Lucero

Así que yo pondría más atención a la calificación que da una página como Booking por ejemplo, basada en críticas de viajeros, así como a las críticas de Tripadvisor. ¿Por qué fiarse más de la opinión del viajero? Lógico, porque ha vivido esa experiencia en carne propia, mientras que el hotel puede que esté otorgándose a sí mismo una categoría que no le corresponde. Y nadie va a hablar mal de su propio producto o servicio ¿o si?

Este hotel 5 estrellas en Mossman, Australia era espectacular, contaba con todo lo que yo esperaba que tuviera un hotel de esa categoría. Foto © Patrick Mreyen

Mi consejo es que si eres de los que no puede hospedarse en hoteles que no sean 4 ó 5 estrellas, empieces a ampliar tu abanico de posibilidades prestándole más atención a los reviews y a las calificaciones que obtienen en esos sitios antes mencionados. Siempre es mejor llevarse una gran sorpresa a una terrible desilusión.

 

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Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.

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