Irlanda

Acantilados de Moher. Foto © Patrick Mreyen

Acantilados de Moher. Foto © Patrick Mreyen

País: Irlanda

Lo básico: Población: 4,832,765 (según The World Factbook). Moneda: euro. Idioma(s): inglés, gaélico (irlandés o gaelige).

Mi recorrido: Duración 6 días. El principal propósito de este viaje era acudir a una convención de blogueros de viajes TBEX, que se realizó en Dublín, así que aprovechamos para viajar un poco por ese país maravilloso.

Tengo que decir que Dublín superó mis expectativas, siempre la imaginé gris, industrial y lluviosa. Sí llueve mucho, pero me pareció preciosa, muy internacional, con mucho ambiente. Pasamos tres días conociendo lo típico, la Catedral de St. Patrick, la Antigua Biblioteca de Trinity College para ver el Libro de Kells, el Guinness Storehouse, The Temple Bar, entre otros atractivos turísticos.

Después rentamos un coche y nos lanzamos a recorrer Irlanda. Empezamos en las ruinas del monasterio de Clonmacnoise, muy interesante, fundado en el siglo VI. De ahí seguimos nuestro trayecto hacia Galway. Cabe destacar que los paisajes son espectaculares, verdes, llenos de borregos con caritas negras, monasterios, castillos, y calles estrechas con bardas de piedra, un paraíso.

Antes de llegar a Galway recorrimos la península de Connemara, donde pasamos por pueblitos súper pintorescos como Cong (donde grabaron la película The Quiet Man, de hecho el pueblo sigue rindiendo devoción al filme), Clifden y Roundstone.

Galway es pequeña pero muy activa, ya que es una ciudad estudiantil, de hecho batallamos para encontrar hotel, ya que no llevábamos reservación, pero como Irlanda está lleno de B&B, encontramos uno que nos encantó sobre todo por la atención de la dueña. Cenamos y fuimos de copas en la calle Quay, que está llena de restaurantes y bares.

Al día siguiente hicimos nuestro primer intento en conocer los Acantilados de Moher (Cliffs of Moher), pero el clima era tan malo que no pudimos ver nada. Así que seguimos rumbo a la península de Dingle, sabiendo que tendríamos que sacrificar algo al día siguiente para ver los acantilados.

En la Península de Dingle manejamos por ‘Conor Pass’, el pasaje más alto en las montañas de Irlanda, sin embargo por la lluvia no pudimos ver mucho. También vimos la playa de Wine Strand y visitamos el pueblo de Dingle, que me pareció uno de los más bonitos. Un pueblo de pescadores, con casas pintadas de colores vibrantes, donde lo mejor fue que nos tocó un festival de comida, así que aprovechamos y probamos pescados súper frescos y deliciosos. Ya en el camino, paramos a tomar un café irlandés en un bar al lado del mar.
Esa noche dormimos en Killarney, aunque el pueblo estaba muy bonito, no lo pudimos disfrutar porque todo cerraba súper temprano, terminamos en el único lugar que encontramos abierto, un restaurante hindú malo y caro.

Al día siguiente, como nuestro avión salía muy tarde rumbo a Escocia, regresamos a los Acantilados de Moher y por suerte nos tocó buen tiempo, sin lluvia ni neblina, lo cual fue ideal porque hay trayectos que caminas bajo tu propio riesgo, que son un poco peligrosos, sobre todo si está lloviendo, pero es donde obtienes las mejores fotos.

Antes de regresar a Dublín paramos rápidamente en Cashel para ver el ‘Rock of Cashel’, un castillo donde vivieron los reyes de Munster y en Kilkenny.

Sin duda nos faltaron muchas cosas que ver en Irlanda, mejor, así tenemos pretexto para volver.

¿Qué comer/beber?: Muy obvio pero sí, ir a los típicos pubs y beber cerveza Guinness. Probar los pescados sobre todo en los pueblos de pescadores como Dingle o el salmón en Galway, en general encontrarás mucho ‘Fish & Chips’.

¿Dónde salir?: En Dublín hay muchos pubs que te encantarán, pero hay dos clásicos que no debes dejar de visitar: The Temple Bar -con más de 160 años de antigüedad-, donde además podrás escuchar música irlandesa en vivo, de hecho ha ganado premios por eso. Y The Church Bar & Restaurant, un lugar muy original, muy bonito que como su nombre lo indica está situado en una antigua iglesia del siglo XVIII. El bar King’s Head en Galway tiene muy buena música y ambiente.

No te puedes perder…: Los Acantilados de Moher, simplemente impresionantes. Salir de pubs y escuchar música irlandesa en vivo.

Tips de viaje: Los restaurantes cierran muy temprano, sobre todo en los pueblos, para las 9 de la noche ya cerraron cocinas, así que calcula bien tu tiempo. También te recomiendo guardar horas o un día extra para tu visita a los Acantilados de Moher, porque si hay mal tiempo no podrás ver nada y te perderás bastante.

Te recomiendo leer:
Mi Top 10 de Irlanda

 

The following two tabs change content below.
Silvia Lucero es la creadora de La Trotamundos. Periodista y blogger de viajes, ha trabajado y vivido en varias ciudades del mundo y está siempre en busca de nuevas aventuras y experiencias.
Leave A Comment