Francia

Qué ver en Niza

abril 22, 2020

La bella ciudad de Niza, ubicada en la Riviera Francesa, tiene mucho que ofrecer además de sus playas y es el punto ideal para tomarlo como base para hacer excursiones en la Costa Azul. Contrario a lo que creía recordar, no me pareció una ciudad tan cara como otras en Francia, por eso te recomiendo quedarte ahí varios días, tomarte el tiempo para disfrutarla y de ahí visitar lugares famosos como Mónaco o Cannes.

Bueno, pero entrando a lo que has venido a leer ¿qué hay que ver en Niza? 

El Paseo de los Ingleses

Voy a empezar por lo que muchos buscamos en verano: el mar. Si no te quieres complicar buscando playas más desiertas -porque eso sí, Francia e Italia son la locura en el verano-, puedes ir a la playa que está pegada al casco antiguo. Ahí se encuentra el Paseo de los Ingleses (La Promenade des Anglais) un malecón de siete kilómetros que es una delicia recorrer, porque tienes el mar a un lado y los bellos edificios al otro lado de la calle. Al final (o al inicio, según como lo tomes) encontrarás las letras del #ILoveNice para la selfie del recuerdo.

Tómate la foto aunque te toque esperar a que no haya gente, camina tranquilamente por La Prom, refréscate en las aguas del Mediterráneo, túmbate en la playa aunque sea de piedras, tómate un delicioso vino rosado de la Provence o simplemente siéntate en una de las sillas azules a disfrutar de la vista que inspiró a artistas como Matisse y Chagall.

Disfrutando el sol y el Mediterráneo desde La Promenade des Anglais. Foto © Patrick Mreyen

Vieux-Nice

El casco antiguo es uno de los principales atractivos de la ciudad donde mejor se aprecia la influencia italiana, con sus edificios viejos, coloridos y con ventanas de madera. Sus calles te conducirán a plazas fascinantes e iglesias bellísimas. La Niza Vieja hay que recorrerla tranquilamente, saboreando un helado de los que venden en las gelaterias que abundan por ahí.

Y por donde pasees, seguramente irás a dar a la hermosa calle peatonal de Cours Saleya, siempre llena de vida con sus restaurantes y el mercado que montan ahí de flores, frutas, artesanías y productos locales.

Cours Saleya en el casco antiguo de Niza. Foto © Silvia Lucero

Colina del Castillo

En realidad no hay castillo, solo ruinas, pero a la Colline du Château, se asciende para pasear por el parque, recomendable si vas con niños porque hay juegos, pero sobre todo porque desde ahí arriba se obtienen vistas muy lindas de la ciudad. Se puede subir caminando o por ascensor.

Promenade du Paillon

Este parque fue mi favorito, tal vez porque la primera tarde hicimos un picnic ahí y pasamos unas horas súper a gusto. Ahí hay zonas de juegos para niños, áreas para picnic, esculturas y tiene un área de fuentes llamada Fontaine Miroir d’eau que tenía a todos los niños fascinados porque podían jugar en el agua. Recomendable para dar un agradable paseo desde el Teatro Nacional hasta el Paseo de los Ingleses.

Fontaine Miroir d’eau. Foto © Silvia Lucero

Plaza Massena

Esta plaza me encantó, me pareció muy original. Me impresionó llegar a ella de noche desde la Avenida Jean Médecin, ya que destacaba la instalación “Conversation à Nice” del artista catalán Jaume Plensa, que consta de siete columnas de 12 metros de altura, con estatuas de hombres sentados en ellas, iluminados con diferentes colores y que representan los siete continentes (no es error, algunos los cuentan como siete continentes, yo me quedo con la versión clásica de los cinco). 

A partir de ahí esta plaza es todo un festín para la vista, las esculturas iluminadas, el piso de cuadros negros y blancos como un ajedrez gigantesco y la Fuente del Sol como cereza del pastel, rodeada por bellos edificios color terracota con sus ventanas de madera en color menta.

Plaza Massena y la instalación Conversation à Nice. Foto © Silvia Lucero

Plaza Garibaldi

Una plaza muy bonita también, rodeada de edificios amarillos, tiene en el centro una estatua dedicada a Giuseppe Garibaldi, uno de los líderes en la unificación de Italia.

Plaza Garibaldi. Foto © Patrick Mreyen

Tête au Carrée

Este edificio, obra del escultor y pintor Sacha Sosno y de los arquitectos Yves Bayard y Francis Chapuis, es realmente impresionante. Se trata de la cabeza de un hombre cubierta por una caja, tal como indica su nombre “Pensando dentro de la caja” y fue construido en aluminio. Parece una escultura gigante, pero en realidad el edificio tiene uso, ya que es parte de la biblioteca central.

Tête au Carrée. Foto © Patrick Mreyen

Puerto Lympia

El puerto marítimo de Niza fue inaugurado a finales del siglo XIX por la emperatriz de Rusia María Alexandrovna. Es muy fácil llegar a él, ya que está muy cerca del casco antiguo. Lo puedes visitar después de ver el Tête au Carrée o cuando subas hasta las letras de #ILoveNice, solo tienes que continuar caminando hasta el puerto.

Puerto Lympia. Foto © Patrick Mreyen

Museos de Marc Chagall y Matisse

Matisse vivió en Niza desde 1917 hasta su muerte en 1954, así que es imposible no visitar el museo en la Villa des Arènes, dentro del sitio arqueológico Chimiez. Este museo tiene gran relevancia porque el mismo pintor seleccionó las obras que donaría.

Tampoco puedes irte sin visitar el museo de Chagall que alberga la colección pública más grande del artista, con más de 400 obras. En principio se creó después de que el pintor donara sus obras del Mensaje Bíblico a Francia. En 1970 la ciudad de Niza donó el terreno para el proyecto y Chagall mismo estuvo muy involucrado en él y en los primeros años del museo. Tras su muerte, sus herederos fueron donando más obras y se le cambió el nombre a Museo Nacional Marc Chagall.

En el Musée Matisse. Foto © Patrick Mreyen

Villefranche sur Mer

Muy cerca de Niza, a solo 7 kilómetros, se encuentra este hermoso pueblo de la Riviera Francesa. Nosotros lo visitamos porque la oficina de Turismo muy amablemente nos proporcionó el French Riviera Pass que te da acceso gratuito a muchos museos y actividades, así como al autobús rojo turístico Nice Le Grand Tour.

El autobús llega hasta Villefranche sur Mer y en el camino puedes ir escuchando las explicaciones turísticas que se ofrecen en nueve idiomas. Ahí en Villefrance sur Mer, además de recorrer sus pintorescas calles y admirar la vista al mar, también puedes visitar la Ciudadela, una fortaleza del siglo XVI donde se encuentra el Ayuntamiento. En general es un pueblo encantador.

Villefranche sur Mer. Foto © Patrick Mreyen

Disfruté mucho Niza, el haberle dedicado más días fue la mejor decisión que pudimos tomar. ¿Fueron suficientes? No, después de haberla conocido más a fondo, creo que Niza siempre me dejará con ganas de más.

Nota: al momento de escribir este artículo aún no se había desencadenado la pandemia del Covid-19, por eso aún se mencionan las concurridas playas de Francia e Italia. Seguramente habrá cosas que cambiarán después de que todo haya pasado.

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